Caracas Pop Festival (II)... en mi humilde opinión
Segundo fin de semana consecutivo de carretera y música... esta vez no hubo lucha interna entre “angel y demonio“ por ir a trabajar, logré dormir una hora luego de llegar y eso me “repuso“ un poco los ánimos (no mucho, claro)... sin embargo, me duele tooooodo...

SUNU WHO?
Llegamos igualmente como a la 1pm al Estadio, nos recibió el mismo sol inclemente, y la cola era el triple de larga que el Domingo anterior, lo que obligó a que abrieran las puertas un poco más temprano... esta vez sí me “requisaron“... una vez adentro, perdí por completo de vista al grupo del tour (no es que me lamente por esto -para NADA) así que pude buscar una buena ubicación sin estar pendiente de más nadie.
Con la puntualidad que caracteriza al evento, a las 5pm se monta en tarima Sunú (¿¿??)... quinteto con una propuesta “punk“ bien particular, pero de los que NADIE conocía ni papa... sin ánimos de sonar muy severa, desde que comenzaron y durante los 20 minutos (sí, ni siquiera media hora) que duró su presentación los temas me parecieron TO-DOS igualitos, ¿cantaban en inglés? ¿español? ¿spanglish? ¿papiamento? no lo sé... intentaron repetir la “gracia“ de Papashanty al regalar copias de su CD, pero se los devolvían... y su show se vio (más) opacado con la presencia cerca del escenario del guitarrista de The Rasmus, quien al parecer estaba impresionado por la multitud.

PIXEL
Como Sunú tocó menos de media hora, la espera para la segunda banda venezolana se hizo más larga de lo habitual. Minutos antes de las 6pm llega Pixel, demostrando que no son ningunos “novatos“ en estos menesteres, y con un Pablo Dagnino casi tan enérgico como en sus años mozos. Debo admitir que no están entre mis favoritos, pero el paseo por sus éxitos me dejó una muy buena impresión, además que sonaban excelente y super acoplados... lamentablemente el público rockero criollo es implacable y luego de 4 temas, comenzó el “bombardeo“ de hielo y envases de agua hacia el escenario (apuesto que más de la mitad de los “bombarderos“ tienen bandas y se quejan que nadie los apoya).

THE RASMUS
Imediatamente de terminar Pixel, comienzan a desmontar por completo los equipos en el escenario, para dar paso a la plataforma de la batería y los amplificadores de The Rasmus, que no tenían nada que ver con los utilizados por los teloneros. A las 7pm (más o menos, porque apagué el teléfono), y luego de soportar la primera oleada de gente queriendo llegar lo más cerca posible de la tarima, se montan los finlandeses “emplumados“... ehm, perdón, está vez no cargaban plumas como es su costumbre... desde un principio pensé que me iba a, literalmente, LA-DI-LLAR durante esta presentación, pero en realidad me equivoqué, no sólo porque me gustó bastante la propuesta musical de estos chicos (aunque no me sabía ni uno de sus temas), sino también porque se dedicaron a aprender alguito de español (¿Cómo está la vaina?)... sobre todo el bajista, Eero Heinonen, quien hasta evocó el corito de la archiconocida gaita Amparito alegando que “es Navidad“, siempre buscando el feeling con el público... tocaron casi 1 hora, y se despidieron con In the shadows.
INCUBUS
Se baja The Rasmus de la tarima y comienza el verdadero CAOS!!! (tengo un amigo, rockero por cierto, que dice que yo soy “demasiado cívica“ para este tipo de situaciones)... “gente“ que por alguna razón quedó en la parte de atrás -o en los costados- del estadio, quieren a toda costa ubicarse ¿de primeros? POR-DI-OS!!! ¿que no se dan cuenta que el lugar está CO-PA-DO como para pretender pasear? ¿tenemos la culpa los que estamos al frente que los demás hayan llegado tarde y no pudieran conseguir mejores sitios?... en fin, luego de escapar de “la olla“, me alejé un poco del escenario y encontré el sitio perfecto para ver sin obstáculos a mi futuro esposo...
Mientras, en la tarima, desmontan de nuevo todo el equipo para dar paso a la ¡super cónsola! del DJ Chris Kilmore, descubren el backing de la banda (una especie de núcleo solar incandescente), amplificadores decorados con banderas de Venezuela, y reubican los micrófonos e instrumentos del grupo... el proceso de afinación se hace eterno...
Como es costumbre, fuera luces, máquinas de humo, comienzan a aparecer los miembros de la banda y con la inconfundible voz de Brandon Boyd se da inicio al show más esperado de la jornada y el que dará clausura al Pop Festival... Incubus está en escena!!!
Fuerza y energía a través de luces y música, estridencia y distorsiones bien administradas, y el paseo por lo mejor de lo mejor del repertorio de este quinteto... aunque bastante “fríos“, Boyd tenía su manera particular de conectarse con el público, a través de palmadas, pidiendo que lo acompañáramos a cantar o con el infaltable Muchas gracias, Venezuela en español... momentos especiales: la enérgica interpretación de Megalomaniac (incluso escuché a algunos aprovechar el contexto para maldecir al innombrable), la interpretación de Drive con Boyd “arropado“ con nuestra bandera y el espectacular cierre con el tema más pedido: Pardon me... al igual que BEP, prometieron volver... (además que me quedaron debiendo Warning).

(isn't he cute?)
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Comentarios finales:
* A pesar haber sido esta última fecha la más concurrida, si caemos en comparaciones debo admitir que la mejor jornada fue la del 20/11... tal vez era un público diferente, pero todas las agrupaciones tuvieron un dominio de escena excelente, lo que permitió que los asistentes nos conectaramos más con la vibra de la música...
* A riesgo de ser “linchada“ y con sus honrosas excepciones, me atrevo a decir: ¡ROCKERO* NO ES GENTE!
* Rockero como público ¡OJO!

SUNU WHO?
Llegamos igualmente como a la 1pm al Estadio, nos recibió el mismo sol inclemente, y la cola era el triple de larga que el Domingo anterior, lo que obligó a que abrieran las puertas un poco más temprano... esta vez sí me “requisaron“... una vez adentro, perdí por completo de vista al grupo del tour (no es que me lamente por esto -para NADA) así que pude buscar una buena ubicación sin estar pendiente de más nadie.
Con la puntualidad que caracteriza al evento, a las 5pm se monta en tarima Sunú (¿¿??)... quinteto con una propuesta “punk“ bien particular, pero de los que NADIE conocía ni papa... sin ánimos de sonar muy severa, desde que comenzaron y durante los 20 minutos (sí, ni siquiera media hora) que duró su presentación los temas me parecieron TO-DOS igualitos, ¿cantaban en inglés? ¿español? ¿spanglish? ¿papiamento? no lo sé... intentaron repetir la “gracia“ de Papashanty al regalar copias de su CD, pero se los devolvían... y su show se vio (más) opacado con la presencia cerca del escenario del guitarrista de The Rasmus, quien al parecer estaba impresionado por la multitud.

PIXEL
Como Sunú tocó menos de media hora, la espera para la segunda banda venezolana se hizo más larga de lo habitual. Minutos antes de las 6pm llega Pixel, demostrando que no son ningunos “novatos“ en estos menesteres, y con un Pablo Dagnino casi tan enérgico como en sus años mozos. Debo admitir que no están entre mis favoritos, pero el paseo por sus éxitos me dejó una muy buena impresión, además que sonaban excelente y super acoplados... lamentablemente el público rockero criollo es implacable y luego de 4 temas, comenzó el “bombardeo“ de hielo y envases de agua hacia el escenario (apuesto que más de la mitad de los “bombarderos“ tienen bandas y se quejan que nadie los apoya).

THE RASMUS
Imediatamente de terminar Pixel, comienzan a desmontar por completo los equipos en el escenario, para dar paso a la plataforma de la batería y los amplificadores de The Rasmus, que no tenían nada que ver con los utilizados por los teloneros. A las 7pm (más o menos, porque apagué el teléfono), y luego de soportar la primera oleada de gente queriendo llegar lo más cerca posible de la tarima, se montan los finlandeses “emplumados“... ehm, perdón, está vez no cargaban plumas como es su costumbre... desde un principio pensé que me iba a, literalmente, LA-DI-LLAR durante esta presentación, pero en realidad me equivoqué, no sólo porque me gustó bastante la propuesta musical de estos chicos (aunque no me sabía ni uno de sus temas), sino también porque se dedicaron a aprender alguito de español (¿Cómo está la vaina?)... sobre todo el bajista, Eero Heinonen, quien hasta evocó el corito de la archiconocida gaita Amparito alegando que “es Navidad“, siempre buscando el feeling con el público... tocaron casi 1 hora, y se despidieron con In the shadows.
INCUBUS
Se baja The Rasmus de la tarima y comienza el verdadero CAOS!!! (tengo un amigo, rockero por cierto, que dice que yo soy “demasiado cívica“ para este tipo de situaciones)... “gente“ que por alguna razón quedó en la parte de atrás -o en los costados- del estadio, quieren a toda costa ubicarse ¿de primeros? POR-DI-OS!!! ¿que no se dan cuenta que el lugar está CO-PA-DO como para pretender pasear? ¿tenemos la culpa los que estamos al frente que los demás hayan llegado tarde y no pudieran conseguir mejores sitios?... en fin, luego de escapar de “la olla“, me alejé un poco del escenario y encontré el sitio perfecto para ver sin obstáculos a mi futuro esposo...
Mientras, en la tarima, desmontan de nuevo todo el equipo para dar paso a la ¡super cónsola! del DJ Chris Kilmore, descubren el backing de la banda (una especie de núcleo solar incandescente), amplificadores decorados con banderas de Venezuela, y reubican los micrófonos e instrumentos del grupo... el proceso de afinación se hace eterno...
Como es costumbre, fuera luces, máquinas de humo, comienzan a aparecer los miembros de la banda y con la inconfundible voz de Brandon Boyd se da inicio al show más esperado de la jornada y el que dará clausura al Pop Festival... Incubus está en escena!!!
Fuerza y energía a través de luces y música, estridencia y distorsiones bien administradas, y el paseo por lo mejor de lo mejor del repertorio de este quinteto... aunque bastante “fríos“, Boyd tenía su manera particular de conectarse con el público, a través de palmadas, pidiendo que lo acompañáramos a cantar o con el infaltable Muchas gracias, Venezuela en español... momentos especiales: la enérgica interpretación de Megalomaniac (incluso escuché a algunos aprovechar el contexto para maldecir al innombrable), la interpretación de Drive con Boyd “arropado“ con nuestra bandera y el espectacular cierre con el tema más pedido: Pardon me... al igual que BEP, prometieron volver... (además que me quedaron debiendo Warning).

(isn't he cute?)
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Comentarios finales:
* A pesar haber sido esta última fecha la más concurrida, si caemos en comparaciones debo admitir que la mejor jornada fue la del 20/11... tal vez era un público diferente, pero todas las agrupaciones tuvieron un dominio de escena excelente, lo que permitió que los asistentes nos conectaramos más con la vibra de la música...
* A riesgo de ser “linchada“ y con sus honrosas excepciones, me atrevo a decir: ¡ROCKERO* NO ES GENTE!
* Rockero como público ¡OJO!
Etiquetas: autobus, caracas, concierto, musica, pop festival, viaje





















